Gli USA applicano la pena di morte in tutti i loro stati, ma in questo mese di agosto 2025 lo stato della Florida ha appena imposto un record storico con dieci esecuzioni capitali in un solo anno, senza che nessun politico europeo, intellettuale, organizzazione per i Diritti Umani e neppure il Vaticano abbiano scritto una lettera di condanna di tale situazione.
Nel corso del 2025 si sono realizzate 29 esecuzioni in tutti gli USA, un numero che supera di tre i casi avvenuti nell’intero anno 2024 e che rappresenta la cifra più alta dell’ultimo quinquennio, una situazione passata del tutto inosservata nella stampa internazionale, nelle reti sociali, nel Parlamento Europeo e all’ONU, molto diversa dalla campagna mediatica che nel 2003 gli USA promossero contro Cuba con il pieno appoggio dell’Europa, quando fu applicata la pena di morte a tre delinquenti che avevano portato a termine un atto terroristico: il sequestro di una lancia passeggeri nella baia dell’Avana, diretta verso il piccolo paese di Regla, con l’intenzione di raggiungere gli USA, dove i sequestratori di aerei e imbarcazioni vengono accolti come rifugiati politici, persino quando assassinano i membri dell’equipaggio durante il furto del mezzo.
Il fatto della lancia di Regla fu straordinario poiché i delinquenti misero a rischio la vita di quasi 50 persone, tra cui bambini e tre turiste francesi che avevano scelto quel mezzo per visitare la chiesa situata a Regla, dove si venera la Vergine meticcia dallo stesso nome, conosciuta come Yemayá nelle religioni di origine africana.
I sequestratori intendevano raggiungere le coste USA, nonostante l’imbarcazione fosse costruita solo per le acque interne della baia e non disponesse di carburante per una simile traversata. Le autorità cubane cercarono di convincerli a desistere, ma le trattative furono infruttuose. Giunti fuori dalla baia, il carburante si esaurì e le autorità dovettero rimorchiarli fino al porto di Mariel, con l’obiettivo di rifornirli e negoziare la liberazione degli ostaggi, minacciati sin dall’inizio di essere assassinati con un’arma da fuoco e coltelli puntati al collo di alcuni passeggeri, inclusi i bambini, cosa che i sequestratori non accettarono.
In quello stesso mese di aprile furono sequestrati due aerei con tutti i passeggeri a bordo, mediante la minaccia di far esplodere una bomba a mano e con armi da fuoco. All’arrivo in Florida i terroristi furono liberati e qualificati come rifugiati politici, mentre gli aerei cubani vennero confiscati.
Di fronte a questa situazione non vi fu una sola protesta da parte di coloro che invece si scagliarono con grande passione quando i tribunali cubani giudicarono e condannarono alla pena capitale i tre terroristi che avevano messo in pericolo la vita di quasi 50 esseri umani sulla lancia.
Questa è la doppia morale di chi accusa Cuba, mentre sono loro stessi a stabilire record nell’applicazione della pena di morte, anche a minori di età. Tutto lascia intendere che, per europei, artisti e intellettuali, e anche per quei religiosi che puntarono il dito accusatore contro Cuba, le vite degli statunitensi giustiziati non suscitano alcuna emozione, e soltanto i terroristi cubani meritano la loro misericordia.
Neppure condannano né sanzionano il regime di Israele, che da due anni assassina bambini, donne e uomini in Palestina, proclamandosi poi difensore dei diritti umani.
Non si sbagliava José Martí quando scrisse: “Solo la moralità degli individui conserva lo splendore delle nazioni”.
Florida el estado yanqui que más penas de muerte ejecuta y nadie protesta
heraldocubano
Estados Unidos aplica la pena de muerte en todos sus estados, pero en este mes de agosto 2025 el estado de Florida acaba de imponer un récord histórico con diez aplicaciones de la pena capital en un solo año, sin que ningún político europeo, intelectuales, organizaciones de los Derechos Humanos e incluso el Vaticano hagan una carta rechazando esa situación.
En lo que va del año 2025 se han llevado a cabo 29 ejecuciones en todos los Estados Unidos, cantidad que supera en tres casos las ocurridas en todo el año todo el año 2024 y cifra que resulta la más alta en el último quinquenio, situación que ha pasado por alto en la prensa internacional, las redes sociales, el Parlamento Europeo y en la ONU, muy diferente a la campaña mediática que en el 2003 Estados Unidos promovió contra Cuba con total apoyo de Europa, cuando se aplicó la pena de muerte a tres delincuentes que llevaron a cabo el acto terrorista de secuestrar una lancha que transporta personas en la bahía de La Habana, hacia el pequeño poblado de Regla, con la intención de viajar a los Estados Unidos donde los secuestradores de aeronaves y medios navales son aceptados como refugiados políticos, incluso los que asesinan a sus tripulantes durante el robo de esos medios.
El hecho de la lancha de Regla fue extraordinario pues los delincuentes pusieron en riesgo la vida de casi 50 personas, incluidos niños y tres turistas francesas que tomaron ese medio para visitar la iglesia enclavada en Regla, donde se venera a la virgen mestiza de igual nombre, conocida como Yemayá para las religiones de origen africano.
Los secuestradores pretendían llegar a las costas de Estados Unidos, a pesar de que ese medio es fabricado solo para aguas internas de la bahía y no tiene combustible para esa travesía. Las autoridades cubanas intentaron convencerlos para que desistieran, pero las negociaciones fueron infructuosas. En aguas fuera de la bahía el combustible se agotó y las autoridades tuvieron que acudir a remolcarlos hasta el puerto del Mariel, con el fin de reabastecerlos y negociar la liberación de los rehenes amenazados desde el principio con asesinarlos usando un arma de fuego y cuchillos puestos en el cuello de algunos pasajeros, incluidos los niños, lo que tampoco aceptaron.
Ese mismo mes de abril fueron secuestradas dos aeronaves con todos los pasajeros a bordo, mediante la amenaza de hacer estallar una granada de mano y armas de fuego. Al arribar a Florida los terroristas fueron liberados y calificados como refugiados políticos, las aeronaves cubanas decomisadas.
Ante esta situación no hubo una sola protesta de quienes lo hicieron con mucha pasión cuando los tribunales cubanos juzgaron y sancionaron a la pena capital, a los tres terroristas que pusieron en peligro la vida de casi 50 seres humanos que iban en la lancha.
Ese esa es la doble moral de quienes acusan a Cuba, cuando ellos son los que imponen récord de aplicaciones de la pena de muerte, incluso de menores de edad. Todo hace indicar que, para los europeos, los artistas e intelectuales, más aquellos religiosos que señalaron con el dedo acusador a Cuba, las vidas de los estadounidenses ejecutados en ese país no los conmueven y solo los terroristas cubanos merecen la misericordia de ellos.
Tampoco condenan y sancionan al régimen de Israel que asesina desde hace dos años a niños, mujeres y hombres en Palestina y después se dicen defensores de los derechos humanos.
No se equivocó José Martí cuando escribió: “Solo la moralidad de los individuos conserva el esplendor de las naciones”
